Lo que caracteriza a la Medicina Homeopática es la concepción y el tratamiento del ser humano como un conjunto indivisible (individuo) en interacción constante con el entorno en el que vive. La enfermedad surge como un fracaso en los mecanismos de adaptación a las distintas influencias medio ambientales y se considera como la expresión del desequilibrio global del organismo. El tratamiento homeopático no va dirigido a luchar contra los síntomas, sino a restablecer el equilibrio orgánico perdido, de ese modo la enfermedad desaparece por sí sola.
- Alergias, migrañas, asma, resfriados
- Anginas de repetición, artrosis,
- Problemas digestivos, colitis,
- Problemas circulatorios, varices, rayneaud
- Trastornos del sueño, terrores nocturnos, enuresis...
- Ansiedad, trastornos del comportamiento,
- Descompensación emocional...
Normas para tomar el medicamento:
Los remedios serán adquiridos a la potencia 30 CH o 30 K, nunca superior.
Se preparará una dilución con 5 gránulos y 10 cucharadas soperas de agua (si es posible destilada) en un recipiente de cristal, si es posible opaco, si no se dispusiera de agua es posible tomar 1 granulo en seco en los mismos intervalos.
Las tomas se administrarán cada 2-4 o 6 horas según la gravedad, para ir espaciando al ver la mejoría. En los casos muy graves se puede tomar la medicación incluso cada 10 minutos.
Con las tinturas madre (TM) , se harán disoluciones al 20%, y se aplicaran en compresas dos o tres veces al día.
Es importante tener en cuenta que si después de 3 ó 4 tomas no se nota el efecto del remedio se debe cambiar o acudir al centro de urgencias más cercano.